La descripción más gráfica de lo que Cristo hizo por el hombre pecador para justificarlo y darle acceso al hombre ante Dios se encuentra en Romanos capítulo 3. Martín Lutero llamó a la carta a los Romanos como "el más claro de los Evangelios" por su riqueza en figuras y declaraciones sobre la condición del hombre, la necesidad de salvación, la gracia y bondad de Dios, y la obra de Cristo para sustituir, expiar y justificar al hombre.
Es nuestro deseo que sea de bendición a tu vida, así como lo fue a la nuestra.