En este servicio especial de Viernes Santo reflexionamos en las palabras de Jesús: “Yo doy mi vida por las ovejas”. A la luz de Juan 10, contemplamos el sacrificio voluntario de Cristo, quien no fue obligado a morir, sino que entregó Su vida en obediencia al Padre y en amor por Su pueblo.
La cruz no fue una derrota, sino el cumplimiento del plan redentor de Dios. Allí, Jesús cargó con nuestro pecado y recibió la justicia que nosotros merecíamos, para darnos vida eterna.
Acompáñanos a meditar en la profundidad de Su amor y en el poder de Su sacrificio, que transforma y da esperanza aún en medio del sufrimiento.
La Iglesia Bíblica Metro tiene como misión hacer discípulos cimentados en las Escrituras que crean, amen, obedezcan y compartan a Cristo y Su evangelio para la expansión del Reino de Dios.