El libro de Joel no solo habla de devastación, también nos abre una ventana a la esperanza. En esta segunda prédica de la serie, el pastor Dan nos recuerda que, aunque nuestro pasado haya sido marcado por pérdidas y momentos difíciles, Dios tiene el poder de restaurar los años que la langosta se llevó.Joel 2 nos invita a volvernos al Señor con todo el corazón, a confiar en su misericordia y a creer en su promesa de restauración. La última palabra no la tienen el dolor ni el fracaso, sino la fidelidad de Dios."Yo les restituiré los años que comió la oruga, el saltón, el revoltón y la langosta." – Joel 2:25