En la clase anterior estudiamos a la iglesia en Éfeso, una congregación admirable en doctrina, trabajo y perseverancia… pero que había dejado su primer amor, algo muy serio y con consecuencias catastróficas, si no se arrepentían y regresaban a su primero amor el Señor los desecharía.
Hoy avanzamos a la segunda carta, dirigida a una iglesia completamente distinta: La Iglesia en Esmirna, una congregación pobre, perseguida, oprimida… pero fiel hasta la muerte.