El 5 de agosto de 2010, 33 mineros quedaron atrapados cuando colapsó la mina San José, en Chile. Durante 70 días, el mundo miró y esperó a que los rescataran a salvo. Jean Romagnoli fue uno de los médicos que vigiló la salud y el bienestar de los mineros. Su trabajo era mantenerlos con vida. Su difícil tarea le inspiró a escribir en su casco: «Nadie se queda abajo». al igual Dios está con aquellos que están en el foso y no dejará que nadie se quede "abajo", esta atento a tu oración de foso