Solo podemos vivir de dos maneras con propósito o sin él, será mi decisión como todo en Dios, El en su amor y bondad nos regalo ese inmenso poder llamado libre albedrio. EL problema es sobre qué base de conocimiento voy a tomar las decisiones, normalmente lo hacemos con nuestra propia base de conocimiento que biene de lo que recibimos en nuestra vida.
El propósito de nuestras vidas excede en mucho a tus propios logros, a tu tranquilidad o incluso a tu felicidad. Es mucho más grande que tu familia, tu carrera o aun tus sueños y anhelos más grandes, o más fuerte.