La Biblia nos enseña la importancia de reconocer la diferencia entre lo eterno y lo temporal. Lamentablemente, a veces nuestras prioridades están invertidas, desgastamos nuestra vida en lo temporal haciendo a un lado lo eterno. En este bello mensaje, te invitamos a recordar que al final de la vida, todo lo temporal vuelve a la caja y lo único que queda es aquello eterno.