Tu identidad no debe depender de lo que haces o del rol que cumples actualmente, porque las funciones y las circunstancias pasan, pero Dios permanece para siempre. Al igual que Dorcas en Hechos 9:36-43 , cuya vida de servicio fue el fruto de su fe y no solo una tarea, tú estás llamado a vivir desde la seguridad de ser Su hijo(a), sabiendo que tu esencia no está en lo temporal, sino en el Dios eterno que te diseñó.