Quizá ti no te heredaron la palabra o la presencia de Dios, pero contigo es otra historia.
Posiblemente vengas de una familia rota y dividida pero de ti tus hijos experimentaran unidad, por la presencia. Quizá vienes de una familia en donde no conociste a tu padre o no fuiste amad@ o aceptad@ pero de ti, por la presencia, tus hijos experimentaran, amor y aceptación.