Una puerta cerrada también puede ser un regalo De Dios. Nosotros tenemos una visión LIMITADA, Dios NO. Debemos de aprender y confiar en la lección que él nos da y qué nos puede frenar. Sabemos lidiar con un NO cuando hay una buena razón para hacerlo, pero cuando no esta clara, no lo queremos y no lo sabemos entender. Cuando una puerta esta cerrada es porque Dios la quiere así y si esta abierta es porque debemos de entrar en ella y aprender. Sus caminos no son los nuestros, cuando estamos siguiendo el Plan De Dios, los callejones sin salida jamás son un error.