¿Te haz resistido a hacer algo que sabes que tienes que hacer?El faraón sabía que tenía que dejar ir al pueblo de Israel, aún así su corazón endurecido le impedía hacer lo que Dios le estaba mandando. Las plagas son consecuencia de esa desobediencia y así como nuestra desobediencia tiene consecuencias, Dios sigue siendo constante y firme. Dios está revelando nuestras idolatrías, con estas consecuencias, esta descubriendo donde tenemos puesto el corazón y cómo nuestra desobediencia nos esta alejando y lastimando. Muchas veces este comportamiento que Dios tiene nos enoja y nos aleja de lo correcto, no regatees con Dios como lo hizo el faraón, tú sabes que tienes que hacer, no lo pospongas más.