Camino a la casa de Jairo, a donde el Señor iba a ver a la hija de este para sanarla, una mujer de flujo de sangre, de quién no tenemos nombre tuvo un encuentro con Jesús. No importa lo que estés atravesando, Jesús sigue caminando, buscando bendecir las vidas. Hoy te invito a que te pongas en el camino de Jesús y dejes que obre en tu vida.