Interesante que solamente Juan ha empleado la palabra Anticristo en toda la Biblia. Y Juan siendo también el autor del libro de Apocalipsis, nunca mencione la palabra Anticristo en todo este libro. Hay mucha tradición y opinión popular, que ni tiene su base en las escrituras.
Hay predicadores que acusan a Ester y a Mardoqueo de matanzas excesivas en estos últimos capítulos. Pero entendiendo la manera en que Dios anunciaba su guerra en contra de los descendientes de Amalec, las matanzas eran esperadas.
La experiencia de Juan era como la experiencia de Santiago. Los dos concluyeron que la mundanalidad es mucho mas peligroso que hemos normalmente pensado.
Lo espantoso de este capitulo es ver, que las personas aun de las iglesias pueden estar engañados, sobre su estado con Cristo. Y es un acto del amor, despertar los tales, a su auto engaño, antes que sea muy tarde para ellos.
Es curioso la manera en que te puedes visitar muchas iglesias hoy en día que no dicen nada de los ancianos, mientras en el libro de Hechos dice que se pusieron ancianos en cada iglesia, y en Tito dice que tenían que tener ancianos en cada cuidad.