En la vida ponemos en expectativa que esperamos que los demás hagan y nos sentimos traicionados cuando no se cumplen. Pero, no es el cumplimiento de nuestra expectativa que nos da vida o forma. Empero, son las expectativas falsas que creamos que nos destruyen. Es como pasó en el primer siglo del cristianismo, creer solamente en un cristo crucificado, no produce cambio.
Sin embargo, la resurrección produce cambio. porque entendiendo el cumplimiento de la Palabra De Dios, produce cambio en el creyente. Aunque todas las circunstancias fueron las mismas, Cristo les cambió la forma de verlas. Ahora el mundo es completamente diferente. No porque la realidad del mundo ha cambiado, pero si la forma de verlo.