El propósito de David era que su familia tuviera paz. Y todos buscan vivir en paz. En lo familiar, en lo laboral, en lo social… pero David no consultó a Dios en esta decisión. Por un buen tiempo se conformó con una paz momentánea. ¿Cuántas veces nos encontramos, nosotros mismos, intentando llevar paz a los nuestros, independizandose de Dios?. Conociendo, pero no haciendo. Hablando, pero no escuchando. Y Dios diseñó y planeo tantas cosas para la familia. Bendiciones que son regidas por una condición…AJUSTAR NUESTRA VIDA A SU PALABRA. Hábitos y decisiones que acarrean bendiciones hasta mil generaciones!. Veamos a través de esta Palabra, 3 actitudes de las FAMILIAS DISPUESTAS A RECUPERARLO TODO