Este libro lidio con dificultades, pruebas y dudas; pero también con promesas, esperanza y confianza. Nos recuerda que la fe no es automática ni mecánica, sino que se vuelve personal y activa cuando nace de una relación viva con un Dios de amor. Deuteronomio registra las últimas palabras de Moisés a los israelitas antes que entraran a la Tierra Prometida. Los instó a obedecer al Señor fielmente y a rechazar toda forma de idolatría.