Un hacha es una herramienta de trabajo, y si no la usas para ello, cuidado. Esta herramienta, como cualquier otra, cumple una función, pero para que la cumpla eficientemente, necesita un mantenimiento.
De igual manera le ocurre al cristiano, nosotros estamos aquí para cumplir una misión, pero en nuestro paso por esta vida, necesitamos un mantenimiento para poder cumplir con nuestra labor de forma efectiva.