El salmista, en estos pasajes, deja un legado para la iglesia posterior diciéndole que el único que da las fuerzas como las del búfalo es el Señor. La fuerza a la que se refiere el salmista no es una fortaleza común, es una fuerza que puede enfrentar los vientos y tempestades. El salmista se refiere a la fuerza como la del búfalo, el cual es el único animal que no huyen ante las tempestades, sino que se pone en pie, mira al cielo y aguanta hasta que pase.