El enemigo se camufla como un francotirador para atacarnos.
⏳ El enemigo espera para atacar especialmente cuando estamos en nuestro punto más débil.
El enemigo busca destruir la unidad de la iglesia y atacar a los líderes para dividir a las ovejas.
La Palabra de Dios es la mejor arma contra el enemigo.
La oración y la unidad en la iglesia son importantes para la victoria en la guerra espiritual.