En el tercer domingo del Tiempo de Adviento, Monseñor Carlos Castillo, Arzobispo de Lima y Primado del Perú, hizo un llamado a prepararnos para la llegada del Señor con signos y gestos sencillos que den cuenta que todos los cristianos del Perú estamos sintonizados, desde el amor, en una renovación de nuestra Patria: «El mundo está tan complicado que, en este momento, necesita del concurso de todos como hermanos. Todos tenemos que aportar, dar ideas, recoger lo que opina la humanidad para poderla convertir en una manera de ser Iglesia que sea fermento, fuerza, y esperanza para su pueblo», reflexionó en su homilía.