En el Tercer Domingo de Cuaresma, el Arzobispo de Lima Carlos Castillo, hizo un importante llamado a superar los límites humanos que nos están destruyendo: «dejemos que el Señor nos ayude para entendernos, recapacitar y desterrar de nosotros todo aquello que es ambición, poder, intereses propios y locuras. Estamos en un momento muy duro en nuestra sociedad y en el mundo como para dividirnos y acentuar las contradicciones», expresó en su homilía.