Cuanto más calla el ego = más fuerte emerge lo mejor de uno mismo
Creo que es hora de que nuestra sociedad se dé cuenta (y ponga en práctica) que no hay que elegir entre preocuparse por uno mismo o preocuparse por los demás. De hecho, practicar intencionadamente para mantener un equilibrio saludable entre estas preocupaciones fundamentales es lo más propicio para la salud, el crecimiento, el bienestar, el alto rendimiento, la creatividad y para llegar realmente a la verdad.