Las oficinas de varios edificios del gobierno del estado de Chihuahua que se encuentran en el centro histórico de la capital, cerrarán dos horas antes de que inicien las marchas feministas, ante la posibilidad que se desarrollen acciones violentas. En el mismo sentido, las ventanas coloniales del primer piso del palacio de gobierno estatal, sede de las oficinas del poder ejecutivo y de la gobernadora María Eugenia Campos, fueron protegidas con tablas de madera, para evitar que sean dañadas, cómo ocurrió el año pasado el día 8 de marzo.