Para tener una buena relación con Dios, hay que buscarlo. Y al encontrarlo, debemos de saber que él puede traer justicia a nuestra vida, y ser un refugio para nosotros en tiempos de necesidad.
"Juzgará al mundo con justicia y gobernará a las naciones con imparcialidad. El Señor es un refugio para los oprimidos, un lugar seguro en tiempos difíciles. Los que conocen tu nombre confían en ti, porque tú, oh Señor, no abandonas a los que te buscan", (Salmo 9:8-10, NTV).
"Él juzgará al mundo con justicia, Y a los pueblos con rectitud. Jehová será refugio del pobre, Refugio para el tiempo de angustia. En ti confiarán los que conocen tu nombre, Por cuanto tú, oh Jehová, no desamparaste a los que te buscaron", (Samo 9:8-10, RV60).