El Rey Fernando de Aragón y su esposa la Reina Isabel de Castilla, desencadenaron sucesos históricos que marcarían el inicio de la era dorada de España. Poniendo a fin el objeto de ser conquistada para convertirse en la nación más poderosa de Europa escalando a una superpotencia global, convirtiéndola en el primer imperio en gestar los inicios del primer proceso de globalización.