México quedó fuera del Mundial tras caer ante Inglaterra, pero hay algo mucho más importante que sucedió en el camino, por unos días, México volvió a sentirse unido.
Las calles, los bares, las casas, las pantallas públicas y las redessociales mostraron un país capaz de emocionarse junto, sufrir junto y reconocerse en una misma camiseta. La Selección no alcanzó para seguir avanzando, pero sí alcanzó para recordarnos que no estamos condenados a vivir divididos.
En este episodio hablamos de todo lo que dejó este Mundial: la ilusión nacional, los festejos virales, la unión de los mexicanos, pero también las preguntas incómodas.
¿Por qué un Mundial celebrado en México fue inaccesible para tantos mexicanos? ¿Qué papel jugaron los precios de los boletos, la reventa y la derrama económica alrededor de la experiencia mundialista? ¿Qué tan cuestionable fue la actuación de FIFA, sus inconsistencias y sus decisionesdisciplinarias? ¿México hizo realmente un gran papel o volvió a quedarse en la orilla cuando más importaba? ¿Y cómo capitalizamos socialmente lo que vivimos, más allá del fútbol?
México perdió un partido, pero ganó una lección: cuando algo nos convoca de verdad, podemos estar del mismo lado.
El Mundial terminó para México. La conversación apenas empieza.