La vida de las personas que pertenecen a la comunidad LGTBI en un país como El Salvador se encuentra permanentemente amenazada.
El derecho a decidir y a vivir la sexualidad en plena libertad es, por el momento, con una utopía. A nivel político los avances son escasos. Y en la esfera social el machismo atropella los derechos de la comunidad LGTBI.
La gravedad del problema es extrema por en dos años (2017-2019) al menos 20 mujeres trans fueron asesinadas en el país centronaméricano.
(Entrevista a Bianka Rodríguez, portavoz de COMCAVIS-TRANS y defensora de derechos humanos de la comunidad Lesbianas, Gais, Transgénero, Bisexuales e Intersexuales en El Salvador).