Tener acceso a la verdad de Dios es un privilegio asombroso. Proverbios señala que deberíamos tratar esas instrucciones divinas como algo muy valioso, como las niñas de nuestros ojos y escribir sus sabias palabras en la tabla de nuestro corazón. A medida que entendemos la Biblia y vivimos acorde a su sabiduría, estamos, como los escribas, trazando la verdad de Dios con nuestros dedos en el corazón, para llevarlas adonde vayamos.