Esta semana hablamos de Lizzie McGuire, la serie que marcó a toda una generación y que hizo historia al llegar al cine. Entre outfits y peinados que queríamos copiar, una conciencia caricaturizada que hoy conocemos como ansiedad, y la necesidad universal de tener un amigo como Gordo, confirmamos que esta historia nos formó más de lo que queremos admitir. Y sí, después de tantos años, sigue siendo un ícono, What Dreams Are Made Of es básicamente nuestro himno y tenemos la certeza de que Lizzie caminó para que Hannah Montana pudiera correr… pero, sobre todo, seguimos queriendo nuestra propia aventura romántica con un famoso.