Hubo mil razones para quejarnos esta cuarentena con el formato de clases virtuales: la mala conexión, la inexperiencia de los maestros, la sobre carga de tareas, etc. Pero se nos olvida lo afortunados que somos por ser estudiantes y seguirlo siendo incluso durante la pandemia. Afortunados de que pudimos continuar con nuestros planes de estudio y algunos, hasta graduarse. Sí… no era lo que nadie imaginaba, pero es lo que hay ¡aprovechémoslo!