Os espero para hacer de la discapacidad la mayor de las capacidades
Antes de vivir el mejor año de mi vida, tuve que prepararme para poder hacerlo.
En este episodio de Independencia sobre ruedas cuento cómo comenzó el camino que me llevaría a estudiar un año de Erasmus en Metz, Francia, y por qué aquella experiencia fue decisiva para mi independencia.
Todo empezó casi por casualidad, con una asignatura que se me resistía y con Rosario, una compañera que terminó convirtiéndose en amiga, hermana de vida y pieza fundamental de aquella aventura.
Pero irme de Erasmus utilizando una silla de ruedas y necesitando apoyo para muchas actividades cotidianas no era simplemente elegir destino y hacer una maleta. Hubo que preparar apoyos, accesibilidad, alojamiento, financiación y hasta nuestra convivencia. También tuve que prepararme emocionalmente para aprender a pedir ayuda, establecer límites y demostrarme —y demostrar a mi familia— que podía vivir lejos de casa.
Fue un camino construido junto a Rosario, mi familia, mi psicóloga y el Centro de Apoyo al Estudiante de la Universidad de Alicante.
Porque mi independencia sobre ruedas no comenzó cuando llegué a Francia. Comenzó mucho antes, cuando decidí prepararme para hacer posible aquello que parecía tan difícil.
Esta es la previa del que acabaría convirtiéndose en el mejor año de mi vida. En el próximo episodio empieza la aventura.
A partir de mi historia, trato de explicar que
todo se puede lograr si tu familia cree en ti te apoyan las decisiones en función de lo que puedes lograr desde mi privilegio de poder hablar. Me siento con la capacidad de explicar mi experiencia para poder abrir las puertas a quienes vienen detrás y creo que es muy importante la independencia y el respeto a la toma de decisiones.