La infidelidad es una traición, pero la traición no es necesariamente una infidelidad. Recuerda que tu no tienes la culpa de la falta de lealtad de la otra persona, la infidelidad es una elección y solo él o ella puede tener el control de ello. Si estás pasando por esto, te abrazo muy fuerte con mis palabras y si, hay vida después…
Después de mucho, puedo hablar de esto sin llorar, eso es un logro!... y sobre la historia que te conté, ya no hay rencor, todo está bien con esa persona y solo le deseo lo mejor del mundo :)