La solidaridad con los refugiados y las refugiadas se expresa de muy diversas maneras. Ejemplo de ello es la marcha que el pasado 26 de diciembre partió de Berlín bajo el lema “Marcha Civil por Alepo”, siguiendo, simbólicamente y a la inversa, la ruta a pie de 3000 kilómetros que recorren las personas refugiadas hasta la frontera con Siria. Una marcha en la que también están participando gentes de Euskal Herria, como Ana Elena Altuna y su hija, activistas de la Plataforma Ongi Etorri Errefuxiatuak, que en diciembre estuvieron allí para participar en las primeras etapas de esta marcha.