Ayuno, oración y limosna: estas son las
herramientas para la conversión. Así lo aseguraba el cardenal José
Cobo, este Miércoles de Ceniza en la catedral de la Almudena.
Además, llamaba a los fieles a vivir la Cuaresma como un tiempo de
renovación integral —de mente, corazón y cuerpo—, enfatizando la
necesidad de una conversión profunda.