16 de mayo de 2001, fecha marcada en la historia del Deportivo Alavés, ya que ese día, disputó la final de la Copa de la UEFA contra el Liverpool. Para muchos, la mejor final de la historia. Un equipo dirigido por Mané y que consiguió vencer a equipos míticos como el Inter de Milan y el Kaiserlauten. Su éxito estaba basado en el orden, trabajo y esfuerzo. La Plaza de la Virgen Blanca,centro neurálgico de la ciudad de Vitoria, vibró con la hazaña de un club humilde que, aun sin vencer, alcanzó la gloria deportiva.