El regalo más grande que alguien pudo haber dado no fue comprado en una tienda. No hubo intercambio de dinero. Ni siquiera fue envuelto de forma tradicional, el regalo fue el sacrificio de una vida «Jesús» quien murió en una cruz para que tu y yo seamos libres de la condenación del pecado y podamos disfrutar de una eternidad junto a él.
Con frecuencia, los problemas surgen porque no sabemos escuchar a nuestra pareja, pero de una manera práctica y sencillas hoy aprenderás a caminar el poder del acuerdo.