A la vuelta de 25 años sobre las tablas Olisvael Basso Rodríguez confesó a la radio que se hizo instructor de arte por azares de la vida, sin embargo, pocos premios y distinciones le faltan. Reconocido por el Consejo Nacional de Casas de Cultura, ha sentado cátedra cuando del teatro aficionado se habla en Sancti Spíritus, sus muchos lauros en los Festivales Nacionales Olga Alonso y los aplausos que no cesan resumen la obra de toda la vida.