Y sin darte cuenta, como quien no quiere la cosa, empiezas a disfrutar de ti y de todo lo que te rodea, sonríes, bailas, sueñas y vuelas sin miedo, dejas de llorar, de estar triste… y lo que ayer te mataba de dolor, ya empezó a sanar…
Cada prueba en tu vida te ha convertido en la persona que eres hoy…