A veces, o nos tiramos a la piscina o no aprenderemos a nadar nunca... hay oportunidades que se ponen por delante y, aunque nos den un poco de miedo y lo pensemos varias veces, no podemos dejarlas escapar, porque pueden ser mejores de lo que nos podemos llegar a imaginar... por eso lánzate a cada una de ellas, y si sale mal, al menos lo habrás intentado... pero si sale bien, si realmente aciertas, lo que se siente es inexplicable.
Mi actitud es todo en la vida.
Me alegraré esta mañana... daré gracias por el nuevo día... me aceptaré y amaré...