Hoy en este nuevo día, en este nuevo mes, siéntete bendecido y bendecida, hoy Dios te regala un nuevo comienzo, una nueva esperanza. Queremos recordarte que NADA es para siempre, que esta pandemia también pasará.
Dios está pendiente de ti. Cada vez que te sientas afligido o afligida repite: “El Señor es mi pastor, nada me falta”.
Recibe la fuerza, la energía, la tranquilidad y descanso que necesitas para restaurarte, y levantarte confiado de que Dios camina contigo siempre. Créelo.