Huir es una de nuestras formas más comunes de evitar entrar en contacto con lo incómodo. ¿Cuántas veces no has sentido miedo y querías salir corriendo, entretenerte o anestesiarte para no sentir? Esta es la respuesta más común, este es uno de mis episodios más vulnerables, grabado precisamente transitando por la incomodidad. Acompáñame a escudriñar cómo cuando huimos y culpamos a los demás nos perdemos la oportunidad de reconocer heridas qué hay que trabajar. A través de una experiencia de mi presente pude conectar con un trauma de niña y fue súper sanador verlo, estoy segura que mi sentir te guiará en algunos procesos personales. Déjame saber que te ha parecido este capítulo y que temas te gustaría que conversáramos por acá, escribe a mi Instagram @cortezestefany