Muchas veces entre el trabajo, la casa, los hijos y demás hacen que la pareja quede al final y entramos en ese círculo de la monotonía y/o pretextos del clásico dolor de cabeza para no tener intimidad
Pero si jugamos y encontramos formar, ricas, aromáticas, diferentes, amorosas y divertidas para sentir sensaciones que jamás hemos sentido el pretexto del dolor de cabeza quedará afuera