Despertamos a una nueva consciencia, una nueva perspectiva, una nueva visión: la del Amor. Damos un nuevo significado a nuestra realidad y entendemos, que esa elección será la que produzca nuevas experiencias. Toda experiencia es efecto de mis elecciones, soy responsable de aquello que percibo: la proyección es un proceso que hace culpable a los demás de mis propios errores. Con humildad y valentía aprenderemos a vivir teniendo esta premisa presente y transformaremos el miedo en Amor.