¿Ser o no ser? Esa es la cuestión. Amigos, seamos sinceros: a veces nos gusta etiquetar a las personas. Creemos saber cosas como quién tiene una relación más fuerte con Dios y quién no. Pero, algunos que dicen ser seguidores de Cristo, se apartan, mientras que otros, sin decir nada, terminan dando el testimonio más grande de lo que es ser un hijo de Dios.