«Es terrible cuando una fe se llena de una serie de costumbres, sacrificios, holocaustos y no hacemos la voluntad de Dios. Ahora que tendremos un retorno gradual a los templos, que esto sea un motivo para que sepamos hacer de las celebraciones, actos de fondo y no de forma, y así encontrarnos con el Señor que es luz para nosotros», ha dicho el Arzobispo de Lima en su reflexión de este IV Domingo de Cuaresma: «Si los sacramentos han sido constituidos en la Iglesia, son para celebrarlos en comunidad y vivirlos intensamente en la vida concreta», recalcó.