En el IV Domingo del Tiempo Ordinario, Monseñor Carlos Castillo hizo un llamado a salir de nuestra zona de confort para abrirnos a la novedad de la vida cristiana que atiende al llamado de Dios desde los márgenes, desde eso que el Papa llama “las periferias existenciales”, acogiéndolo en la realidad de nuestra vida cotidiana: «Dios nos habla siempre desde los marginados, desde los últimos, desde las fronteras. Nos está hablando a través de todas las poblaciones perjudicadas y de toda la naturaleza maltratada a consecuencia de la expansión del petróleo por este descuido negligente. También nos habla desde aquellos que, en la selva, en las comunidades originarias de la Amazonía, sufren a diario este problema», reflexionó el prelado en su homilía.