
Sign up to save your podcasts
Or


ENTONCES, los que tienen hambre y sed de justicia, son los que desesperadamente lloran su profunda miseria moral y desean ser hechos justos los que serán saciados. Notemos bien que Cristo no está diciendo: Bienaventurados los justos porque tendrán la aprobación de Dios; sino: Bienaventurados los que saben muy bien que no son justos y experimentan la angustia de sentirse inmundos y miserables delante de Dios, porque Dios colmará sus deseos de justicia. El hombre que se complace en su propia justicia sólo se engaña a sí mismo y nunca alcanzará la justificación de Dios. (Burt, D. F.)
By Leonel B. DeLeon5
33 ratings
ENTONCES, los que tienen hambre y sed de justicia, son los que desesperadamente lloran su profunda miseria moral y desean ser hechos justos los que serán saciados. Notemos bien que Cristo no está diciendo: Bienaventurados los justos porque tendrán la aprobación de Dios; sino: Bienaventurados los que saben muy bien que no son justos y experimentan la angustia de sentirse inmundos y miserables delante de Dios, porque Dios colmará sus deseos de justicia. El hombre que se complace en su propia justicia sólo se engaña a sí mismo y nunca alcanzará la justificación de Dios. (Burt, D. F.)