Agosto de 1943. La Alemania nacionalsocialista sufre un problema crítico para continuar la guerra, la cada vez más acuciante falta de combustible. A pesar de ensayar diversos intentos de crear un combustible sintético, el petróleo sigue siendo el producto más confiable para la obtención de gasolina, y la Wehrmacht sólo cuenta con una fuente, los pozos petrolíferos de Ploesti, Rumania. Los aliados lo saben, y están dispuestos a realizar una arriesgada misión para acabar con el vital componente, pero ¿Qué máquinas están en las condiciones de llevar a cabo tan temeraria misión?
Bienvenidos, historiadores, a otra historia de máquinas de guerra, y en esta ocasión, nos subiremos en uno de los aviones más importantes de la Segunda Guerra Mundial, el B-24 Liberator. Pero antes de comenzar, les recordamos que este vídeo es posible gracias a nuestros amables mecenas de Patreon, cuyo aporte económico nos es de gran ayuda para seguir con el esfuerzo de producción del canal, y tú, como ellos, puedes apoyarnos visitando el enlace que está en la descripción, así como realizar acciones tal como dejar tu like, suscribirte al canal, comentar luego de terminar de ver el vídeo, pero sobre todo, compartiendo este material nos ayudas mucho a seguir llegando a más historiadores, y sin mayor dilación, entremos al relato del día de hoy