La gente constantemente tiene que tomar decisiones que afectan su futuro. Muchos tienen alguna idea de lo
que serán, pero otros todavía están en el valle de la decisión, preguntándose: ¿Qué es lo que Dios quiere que
haga? ¿Qué debo estudiar? ¿Con quién me debo casar? etc. Lo más triste es ver que la gente falla al tomar la
decisión más importante de sus vidas: ¡Seguir a Cristo!. No conocer cómo actúa Dios los hace pensar que vivir
la vida cristiana es muy difícil, y pronto se dan por vencidos. Eligen vivir en el mundo de placeres gobernado
por Satanás, donde sólo pueden luchar por sobrevivir, no entendiendo que vivir con Dios traerá sentido y
propósito a sus vidas y los hará más que vencedores.
Ro 8:37: "Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó."