Jesús es la Luz de Dios y el reflejo de su gloria.
Jesús es la Luz que nos ilumina, pero a la vez es el reflejo de la gloria de Dios ya que en el permanece desde siempre. Por eso la salvación del hombre pasa por dejarse iluminar por Cristo enteramente.
Jesús es la Luz de Dios y el reflejo de su gloria.
Jesús es la Luz que nos ilumina, pero a la vez es el reflejo de la gloria de Dios ya que en el permanece desde siempre. Por eso la salvación del hombre pasa por dejarse iluminar por Cristo enteramente.